Como es sabido por los lectores asiduos al blog (y si acaban de caer se enteran ahora) estudio
Ingeniería en Sistemas de Información. Las ingenierías son de las denominadas "carreras duras" por un montón de motivos, entre los cuales se encuentran la carga horaria, la cantidad de años, la dificultad y la cantidad de matemática que requiere. Estudio en una Universidad en la que sólo se dictan carreras de Ingeniería. Yendo a lo puntual, en mi
Facultad se dictan diez carreras, todas de ellas Ingenierías: Civil, Eléctrica, Electrónica, Industrial, Naval, Mecánica, Química, Sistemas y Textil. Por ser carreras duras, hay muchísima menos gente que en otras carreras, ya sea por miedo, por desconocimiento o por falta de constancia... lo cual no viene al caso. A lo que iba, ya de por sí es poca gente la que estudia estas carreras y sobre eso, el porcentaje de mujeres es muchísimo menor, porque las Ingenierías son tradicionalmente carreras "de hombres".
Aproximando números, podría decirse que la relación hombres-mujeres es de un 70% - 30% y es terriblemente notorio. En los años que llevo en la carrera,
en el mejor de los casos la población femenina del curso representa 1/4 del total. Me ha tocado ser la única mujer del curso, como también ser dos, o tres, sobre un curso de entre 40 y 50 personas. Generalizando dentro de mi carrera, el 90% de las mujeres que entran en ella no saben programar, y muy probablemente jamás vieron código en su vida. Ya lo sé, programar no es ni por asomo fundamental en la carrera, pero sí lo es para entrar en el mercado laboral de hoy en día. Me arriesgo a afirmar que la mayor parte de estas mujeres no va a trabajar, por lo menos como programadoras, hasta llegar casi a 4to año de la carrera. A esta altura, la proporción entre hombre y mujeres es la misma, pero la cantidad de alumnos que llega a esa instancia de la carrera es mucho menor... por lo tanto, también son menos las mujeres que llegan hasta 4to año de la carrera.
No creo que puedan imaginarse la discrimación que sufren las mujeres a la hora de enfrentarse a la búsqueda laboral en estas ramas. Muchos avisos especifican que quieren SÓLO hombres, y muchos otros ni siquiera se gastan, porque no esperan recibir CVs de mujeres. Por suerte, esta tendencia se está revirtiendo últimamente, pero en el fondo todavía está arraigado ese
prejuicio de que
las mujeres no sirven para esto. Las mujeres no pueden diseñar máquinas, las mujeres no pueden armar plaquetas electrónicas, las mujeres no pueden armar circuitos eléctricos,
las mujeres no saben programar.
Mucha gente se sorprende al escucharme decir que trabajo como programadora, que soy estudiante de Ingeniería, que me gustan la matemática y las computadoras. Mucha gente no me creía capaz de lo que hoy soy, me decían que me dedique a Letras, o simplemente a la docencia. Y entonces pienso que la "revolución femenina" empezó, sí, pero todavía no llegó a un montón de lados, todavía no penetró en las raíces más profundas del pensamiento. Todavía el imaginario colectivo piensa que la Ingeniería es una carrera para hombre.
Todo esto iba a que hoy, después de un mes de proyecto asignándome "cosas pavas", el Project Leader me pidió que hiciera algo con lo que él venía batallando hace dos semanas y no andaba. A las tres horas me fui contenta a clase, porque había dejado todo andando divinamente.
Muchas veces te van a decir que no. Que no servís, que te dediques a otra cosa, que esto no es lo tuyo, te van a perseguir para que abandones, te van a hacer sentir mal. La clave está en nunca dar el brazo a torcer, en hacer la tuya. Porque al final tu vida es tuya, y nadie debería decirte de qué sos capaz.